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TITULO
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AUMENTO DE LA OBESIDAD EN LA
POBLACION MUNDIAL
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AUTOR
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ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD nota descriptiva No 311
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EDICION
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2012 OMS NOTA DESCRIPTIVA 311
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FECHA
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Mayo de 2012
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PALABRAS CLAVES
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Obesidad, Niños, Muerte, Enfermedades Cardiovasculares, Carencia,
Medidas, Ingesta de azúcar, IMC, Consumo, Actividad Física
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DESCRIPCION
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Nota descriptiva en articulo de la OMS
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FUENTES
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CONTENIDO
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El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación
anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud.
El índice de masa corporal (IMC) es un indicador simple de la
relación entre el peso y la talla que se utiliza frecuentemente para
identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos. Se calcula dividiendo
el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2).
El sobrepeso y la obesidad son el quinto factor principal de
riesgo de defunción en el mundo. Cada año fallecen por lo menos 2,8 millones
de personas adultas como consecuencia del sobrepeso o la obesidad. Además, el
44% de la carga de diabetes, el 23% de la carga de cardiopatías isquémicas y
entre el 7% y el 41% de la carga de algunos cánceres son atribuibles al
sobrepeso y la obesidad.
En 2010, alrededor de 40 millones de niños
menores de cinco años de edad tenían sobrepeso. Si bien el sobrepeso y la
obesidad tiempo atrás eran considerados un problema propio de los países de
ingresos altos, actualmente ambos trastornos están aumentando en los países
de ingresos bajos y medianos, en particular en los entornos urbanos. En los
países en desarrollo están viviendo cerca de 35 millones de niños con
sobrepeso, mientras que en los países desarrollados esa cifra es de 8
millones, la
causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es un desequilibrio energético
entre calorías consumidas y gastadas. En el mundo, se ha producido:
un aumento en la ingesta de alimentos hipercalóricos que son
ricos en grasa, sal y azúcares pero pobres en vitaminas, minerales y otros
micronutrientes, y un descenso en la actividad física como resultado de la
naturaleza cada vez más sedentaria de muchas formas de trabajo, de los nuevos
modos de desplazamiento y de una creciente urbanización.
A menudo los cambios en los hábitos de
alimentación y actividad física son consecuencia de cambios ambientales y
sociales asociados al desarrollo y de la falta de políticas de apoyo en
sectores como la salud; agricultura; transporte; planeamiento urbano; medio
ambiente; procesamiento, distribución y comercialización de alimentos, y
educación.
Un IMC elevado es un importante factor de riesgo de enfermedades
no transmisibles, como:
las enfermedades cardiovasculares (principalmente cardiopatía
y accidente cerebrovascular), que en 2008 fueron la causa principal de
defunción;
la diabetes; los trastornos del aparato locomotor (en especial
la osteoartritis, una enfermedad degenerativa de las articulaciones muy
discapacitante), y las enfermedades cardiovasculares (principalmente
cardiopatía y accidente cerebrovascular), que en 2008 fueron la causa
principal de defunción; la diabetes; los trastornos del aparato locomotor (en
especial la osteoartritis, una enfermedad degenerativa de las articulaciones
muy discapacitante), y algunos cánceres (del endometrio, la mama y el colon).
En los países de ingresos bajos y medianos, los niños son más
propensos a recibir una nutrición prenatal, del lactante y del niño pequeño
insuficiente. Al mismo tiempo, están expuestos a alimentos hipercalóricos
ricos en grasa, azúcar y sal y pobres en micronutrientes, que suelen ser poco
costosos. Estos hábitos alimentarios, juntamente con una escasa actividad
física, tienen como resultado un crecimiento brusco de la obesidad infantil,
al tiempo que los problemas de
desnutrición siguen sin resolver El sobrepeso y la obesidad, así como sus
enfermedades no transmisibles asociadas, son en gran parte prevenibles. Para
apoyar a las personas en el proceso de realizar elecciones, de modo que la
opción más sencilla sea la más saludable en materia de alimentos y actividad
física periódica, y en consecuencia prevenir la obesidad, son fundamentales
unas comunidades y unos entornos favorables.
En el plano individual, las personas pueden:
limitar la ingesta energética procedente de la cantidad de
grasa total;
consumo de frutas y verduras, así como de legumbres, cereales
integrales y frutos secos;
limitar la ingesta de azúcares;
realizar una actividad física periódica, y
un equilibrio energético y un peso normal.
La industria alimentaria puede desempeñar una función importante
en la promoción de una alimentación saludable:
reduciendo el contenido de grasa, azúcar y sal de los
alimentos elaborados;
asegurando que todos los consumidores puedan acceder física y
económicamente a unos alimentos sanos y nutritivos;
poner en práctica una comercialización responsable, y
asegurar la disponibilidad de alimentos sanos y apoyar la
práctica de una actividad física periódica en el lugar de trabajo.
Adoptada por la Asamblea Mundial de la Salud
en 2004, la Estrategia mundial de la OMS sobre régimen alimentario, actividad
física y salud expone las medidas necesarias para apoyar una alimentación
saludable y una actividad física periódica. La Estrategia exhorta a todas las
partes interesadas a adoptar medidas en los planos mundial, regional y local
para mejorar los regímenes de alimentación y actividad física entre la población.
La responsabilidad individual solamente puede tener pleno efecto
cuando las personas tienen acceso a un modo de vida saludable. Por
consiguiente, en el plano social es importante:
dar apoyo a las personas en el cumplimiento de las
recomendaciones mencionadas más arriba, mediante un compromiso político
sostenido y la colaboración de las múltiples partes interesadas públicas y
privadas, y
lograr que la actividad física periódica y los hábitos
alimentarios más saludables sean económicamente asequibles y fácilmente
accesibles para todos, en particular las personas más pobres.
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METODOLOGIA
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Investigación extensa
tomada de estudio de testimonios según encuestas en países desarrollados,
subdesarrollados y tercermundistas exponiendo
la situación actual con respecto a la nutrición y específicamente mal
nutrición de la población mundial, con el propósito de exponer sur peligros
en la salud individual y como problema de salud publica a nivel mundial
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CONCLUSIONES
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El sobrepeso y la obesidad son el quinto factor
principal de riesgo de defunción en el mundo.
La industria alimentaria puede desempeñar una
función importante en la promoción de una alimentación saludable.
El sobrepeso y la obesidad, así como sus
enfermedades no transmisibles asociadas, son en gran parte prevenibles.
La Estrategia mundial de la OMS sobre régimen
alimentario, actividad física y salud expone las medidas necesarias para
apoyar una alimentación saludable y una actividad física periódica.
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AUTOR
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Suolbig Haselt Ardila Mahecha
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viernes, 13 de junio de 2014
RAE
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